top of page

En el laberinto de la mente: Una guía para entenderte.

  • Foto del escritor: Phaola Andrea Lombardo
    Phaola Andrea Lombardo
  • 17 ago 2025
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 19 ago 2025


¿Alguna vez te has preguntado si lo que sientes es más que solo un mal día o una mala racha?

Es normal sentirse triste o desmotivado de vez en cuando, pero cuando esos sentimientos persisten y afectan tu vida diaria, podrías estar lidiando con algo más serio, como la depresión.


Señales comunes a las que prestar atención


La depresión no se ve igual en todas las personas, pero hay algunas señales que a menudo se repiten. A continuación, te compartimos algunos puntos clave que mencionaste, junto con otros síntomas frecuentes, explicados de forma sencilla.

  • Darle vueltas a todo por la noche: ¿Te encuentras despierto, con la mente a toda velocidad, pensando en las mismas cosas una y otra vez? Este es un síntoma muy común de la depresión, un patrón de pensamientos rumiativos que te impiden descansar y te roban la paz.

  • Necesidad de estar siempre ocupado: La necesidad constante de estar haciendo algo (trabajar, estudiar, estar en el celular) para no tener un momento a solas con tus pensamientos es una forma de escape. Si la inactividad te hace sentir abrumado por la tristeza o la ansiedad, podría ser una señal.

  • Pérdida de interés o placer: Te das cuenta de que las cosas que antes disfrutabas (salir con amigos, practicar un hobby, ir al cine) ya no te dan la misma alegría. Nada te agrada, no te sientes motivado para hacer cosas nuevas, y la vida empieza a sentirse vacía. Este síntoma se conoce como anhedonia.

  • Cambios en el estado de ánimo y la energía: La depresión no solo es tristeza. También puede manifestarse como irritabilidad, enojo constante, y una sensación de fatiga abrumadora. Sientes que te falta energía para hacer las tareas más sencillas, y a menudo te sientes cansado, incluso después de haber dormido lo suficiente.

  • Sentimiento de inutilidad o culpa: Puedes sentir que no vales lo suficiente o culparte por cosas que no están bajo tu control. Estos sentimientos de autocrítica pueden ser muy intensos y difíciles de superar.

  • Dificultades para concentrarse: Te cuesta enfocarte en el trabajo, los estudios o incluso en una conversación. Tu mente se siente nublada, lo que a menudo se conoce como "niebla mental".

 
 
 

Comentarios


bottom of page