top of page

Carta a papá

  • Foto del escritor: Phaola Andrea Lombardo
    Phaola Andrea Lombardo
  • 28 feb
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 12 mar

Hola papá, soy yo tu hija, tu primer hija mujer...


Hoy después de muchos días, viniste por tu cerveza, como antes lo hacías

Pero resulta que no tenia, no habia ni una cerveza a la venta...

Entonces te ofrecí un vino...

Lo aceptaste....


Como hacia mucho tiempo, nadie me visitaba en el negocio, pues no habia mas que una sola silla, la mía, y fue la que te ofrecí, como viste que no era cómoda, me pediste otra...

Entonces fui en la búsqueda de todo para poder servirte: silla, copa, hielo, abridor,

y regrese


Durante ese tiempo que alistaba todo para servirte, observaste todo el negocio, cada cosita, minuciosamente.

Cuando regrese me ibas diciendo, que habia, que faltaba y que sobraba...

Habia algo que siempre me traes cuando vas de compras cada mes a Brasil, que aquí lo tenia de mas, me preguntaste porque no lo tomaba, y te respondí con la verdad, a veces no hay leche, entonces te levantaste volviendo a observar el estante y me dijiste pues si hay.... mostrándome la mercadería que hay a la venta... me reí, me reí porque aprendí a no llevarte la contraria, (quizas por respeto, quizas por miedo )

me reí porque te tengo un profundo respeto, y solo acepte...


Al final destapaste el vino, y el abridor te corto...

(Tus palabras fueron, es traicionero, lo mismo en referencia a la silla )


Después me contabas diferentes cosas, mientras, tomabas el vino, y tocabas con tus manos, un instrumento que te regale, es como una caja musical, pero para oírla hay que darle cuerda...

Me contabas sobre la guerra, como hay que estar preparados, armar estrategias, para vencer al oponente, estudiar, capacitarse, etc , y yo solo asentía

Cuando terminaste... te conté que estoy de novia, nuevamente apostando al amor, te conté de él, y solo me mirabas incrédulo, como diciendo será cierto, hasta me preguntaste si era mi hermana la del nuevo amor, y te dije no soy yo.

También te conté sobre los huéspedes, detalles que debemos solucionar...

Pero como siempre tu respuesta fue después lo vemos...

Yo se que esa solución no llegará, porque quizás no puedas, quizás no sepas, o quizás no sea tu prioridad.

Cada cosa que te contaba te parecía o siento que te parecía sin importancia, y es ahí donde dejo de contar y me quedo en silencio, porque quizás la respuesta que espero nunca llegará, y no te juzgo, porque lo que espero de un padre, que sea dador y de soluciones, ese don no lo tengas, porque no te sentís papá de Paola.


Al finalizar trataste de dejar todo en orden, pero al irte note como si la respuesta que venias a buscar no la encontraste, también sentí que te sentías superior a mi, y no es porque deseo que me veas igual, solo deseo que me veas y sientas como tu hija...


Sin embargo en esta vida quizás no tenga el papá que deseo, pero te acepto sin renegar de todo lo que me diste en esta vida, te mande un mensaje en gratitud por la visita, y recién ahí me deseaste un buen comienzo y una prospera relación.


Hoy papá te escribo estas palabras, porque quizás no vuelvas a visitarme quizás si, pero cada día te siento mas lejos, y no porque estemos físicamente, mas bien las barreras mentales que día a día vamos construyendo nos aleja de lo verdadero, de lo humano, de nuestro real sentido de unión filial de papá e hija,


A veces pensamos que el contexto o las personas que nos rodean no van a influir, pero si, aquí puede ver que somos el resultado de las 5 personas que te rodean.


Solo se protege lo que se ama, solo se ama lo que se conoce.


Gracias papá por tu visita.


 
 
 

Comentarios


bottom of page