top of page

Permitiéndose a sí mismo nacer a una nueva vida en cada minuto que pasa.

  • Foto del escritor: Phaola Andrea Lombardo
    Phaola Andrea Lombardo
  • 1 mar
  • 2 Min. de lectura

Hoy leyendo el libro manos que curan, donde la introducción dice:

Dedicamos este libro a todos aquellos que viajan por el camino de regreso.


Reflexione varios minutos sobre ello...

y despertó en mi la siguiente conclusión...


Definitivamente a alguien les conviene que estemos dormidos, y no logremos recuperar jamás ese poder innato...

Y como hacen?

Como hacen para que olvidemos quienes somos?

Sometiendonos al trabajo de varias varias horas, para terminar super cansados, sumergidos en la rutina de hacer todos los días lo mismo, sometidos al miedo de que si no somos empleados, dependientes de un empleador, no lo lograremos, tener una vida económicamente estable para lograr al fin hacer lo que verdaderamente disfrutamos...

A su vez esa rutina, que genera dolor y cansancio que nos hace al final del dia buscar algún analgésico, algún calmante que nos anestesie el dolor, y es ahí donde recurrimos a diferentes formas de anestesiarnos... lease consumir, consumir, consumir.... y es como se genera la carrera del ratón.

Recuerdo que siempre la frase que me repetía: trabajaré aquí hasta que.... hasta que pague el lavaropas, hasta que ahorre lo suficiente para... y esa fecha pues nunca llegaba...

Comprendo que como a muchos, buscamos una motivación para ir cada dia a ese lugar, donde con solo verles las caras a cada persona que trabaja como empleado en esa empresa o fábrica se les nota que no son felices...

Al tapar ese dolor, por tantos días, semanas, meses incluso años, pues ese dolor termina reflejando en el cuerpo, y llega un momento en que nuestra energía esa que nos dan al nacer se agota, y sin darnos cuenta, nuestro cuerpo deja de funcionar, muchas veces por parte, como dando señales de alerta, como avisando es momento de parar de escucharte, sin embargo muchas, muchas veces al estar tan sedados o dormimos no llegamos a escuchar, y al final ya es muy muy tarde


Hoy deseo invitarte a reconciliarte con esas ganas de vivir, con tu energía vital que se te regala al nacer, que vuelvas a conectar con ella, para animarte a vivir en plenitud...


Uno de los primero pasos que recomiendo es meditar, sentarte a solas contigo misma, contigo mismo, y escuchar esa voz, sin juzgar, sin buscar culpables, mas bien aceptado el proceso, y sobre todo sabiendo que aun estas a tiempo....




 
 
 

1 comentario


Edgar Enrique Lazo Vera
Edgar Enrique Lazo Vera
hace 2 días

Sabias palabras; aquello que hacemos y nos genera dolor rutinas que se manifiestan en el cuerpo

Me gusta
bottom of page