"La Tormenta que Desnudó lo Esencial"
- Phaola Andrea Lombardo

- 15 jun 2025
- 1 Min. de lectura
La madrugada se convirtió en un torbellino de furia cuando la tormenta irrumpió sin previo aviso. El viento susurraba como caballos desbocados, luego rugía como navajas cortando el aire. Las ventanas se abrieron de par en par, inundando todo de agua. La oscuridad era total, pero los rayos iluminaban todo como si fuera de día. Me sentí desnuda, sin protección. Luché por cerrar la ventana, pidiendo ayuda en vano. En un abrir y cerrar de ojos, el viento se llevó el techo, y los rayos crearon destellos de luz y sombras. Luego, el silencio. Un silencio de desolación.
Al día siguiente, la realidad golpeó con fuerza. Sin luz, sin internet, solo quedaba limpiar los estragos. Limpiaba sin comprender bien qué había pasado, sin comunicación. Fue entonces cuando me di cuenta de lo que realmente importa: un libro, un cuaderno, un bolígrafo, dinero en efectivo y agua. Las cosas escritas en papel son las que perduran cuando todo lo demás falla. La tormenta me enseñó que lo esencial es lo básico, lo que no depende de la tecnología ni de la electricidad. Lo que queda cuando todo lo demás se va.




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