Mi niñez
- Yo soy Phaola Andrea

- 16 jun 2024
- 2 Min. de lectura
Siempre supe que no era una niña normal, y desde muy pequeña sabia que mi vida no seria del todo fácil.
A mis 4 años mi papa se fue de mi casa sin despedirse, llegamos a casa con mis hermanos y mama y ya no estaba, se habia marchado.
Desde ahí perdimos totalmente a mi mama y a mi papa.
Primero a mama porque ella no sabia como ser madre, y esposa sin marido, entonces se dedico por mucho tiempo a recuperar a mi papa, olvidándose por completo de quien era y a quien tenia a cargo. Después de un tiempo, cuando ya lo supero, se acordó que era mujer y quiso rehacer su vida volviéndose a enamorar.
Por otro lado mi papa, parecía que hubiese estado en un cárcel, solo se dedico a vivir su vida de soltero, olvidándose por completo que era padre de tres niños, y cuando a veces nos veía por la calle, hacia como si no nos reconocía.
Y nosotros en medio de todo eso.
Los adultos creen que no somos importantes, por ser niños, pero siento que no se dan cuenta que todo ese caos es generado por ellos y son ellos lo que provocan todo eso, y nos hace sufrir.
Yo lo único que deseaba que mi vida sea normal, anhelaba tener un familia, un hogar. Sobre todo contención de mama y papa.
Esa situación fue muy inestable muchas veces, nuestra carencia de amor era reemplazada por una heladera llena, y juguetes, mi papa pensaba que con eso era suficiente, en cambio para mi mama nunca lo era, ella en el fondo quería volver a ser la esposa, siempre echando la culpa a los de afuera, de su ruptura.
Y a veces también la carencia se veía en nuestra heladera, siempre viviendo el día a día.
Los años fueron pasando, y yo odiaba ir a la escuela, porque no me gustaba la enseñanza, además lo que mas me molestaba es que llegaba el comienzo de las clases y nosotros no teníamos útiles.
Y papa cada vez mas distante, hasta el día de hoy lo miro y me pregunto, este señor quien es.
Además sentía que no encajaba en todo ese caos que llamaban vida y familia, la comunicación no existía, solo las exigencias.
Solo una vez en un viaje, aprendí mucho, y me encanto, entonces decidí que en mi vida para aprender, debería viajar.
En ese primer viaje en cuarto grado, fuimos a visitar las ruinas, el guía nos explico todo con tanta pasión, que cuando volví detalle todo en un cuaderno, estaba tan asombrada por tanta sabiduría.

Y desde ese día, solo pensaba en terminar la secundaria para irme lejos, no disfrutaba nada, solo sentía que en este mundo no habia espacio para mi, así fue como me fui, cuando volé de casa me sentí libre, recuerdo que dormía en cualquier parque, plaza, donde me sentaba y solo conectaba con todo y con nada. Mis pensamientos volaban, sentía que todo ese caos de mi niñez habia terminado




Comentarios